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Las pibas que dan Nuevos Aires

Entrevista realizada por Florencia Fico

Las jóvenas que denunciaron a empleados y autoridades del Colegio Nacional de Buenos Aires durante la entrega de diplomas aseguraron que esperan que otras escuelas secundarias se sumen a “denunciar la violencia institucional”. “No queríamos ir a esa ceremonia a sonreír, al lugar donde la pasamos tan mal”, expresaron a Combativas.

“Somos un grupo de mujeres y disidencias egresadas del Turno Mañana del 2016. Venimos a denunciar la violencia institucional ejercida y avalada por la comunidad educativa hacia nosotres. Les pedimos que por un momento nos presten su atención, dado que las experiencias que tenemos para contarles fueron y siguen siendo sumamentes dolorosas“, dijo una estudiante en el estrado.

Tres ex alumnas dieron un discurso el cual reclamó  con nombre y apellido a un regente, un preceptor, un profesor de matemática, otro de informática, otro de historia, otro de educación física y dos

Asimismo se indicó al rector de la institución Gustavo Zorzoli por no contestar las protestas propuestas en su debido tiempo.

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Una de las voceras Ema Graña y un grupo de amigas; entre ellas: Luna, Agustina, Lucía y Nur contaban:

-¿Cómo están hoy tras la denuncia?

Ema: Yo creo que hoy, entre muchas cosas, estamos sorprendidas. Siempre supimos que estabamos reclamando algo sistemático, pero ahora estamos viendo la magnitud real de nuestro reclamo y el alcance del mismo, es impresionante, es algo muy poderoso.

Lucía: Sobre todo estamos muy emocionadas, si bien desde un principio esperábamos que nuestro discurso generara un impacto real, no teníamos dimensión real del alcance que podíamos llegar a tener. Es muy emocionante recibir mensajes de gente que nos dice que nuestro  comunicado les dio fuerza e impulso no solo para replantearse un monton de cosas, si no para denunciar situaciones que siempre les incomodaron pero que no se animaban a decir en voz alta.

Nur: Muy emocionades. Todo surgió de las vivencias nuestras en el colegio secundario, de charlas entre amigues, el resultado fue un discurso donde muchísimas personas se sintieron identificadas con nuestras palabras. Y ahora mujeres y cuerpos disidentes deciden como nosotres no callarse más, es un punto del cual, afortunadamente, no hay retorno. 

Luna: Estamos muy emocionadas porque el discurso le llegó no solo al circulo de nuestra institución, recibimos mensajes de apoyo de todo el país, también contandonos las situaciones que vivieron de abusos como naturalizaban y gracias a nuestras palabras se empezaron a empoderar y dejar de callar las cosas.

Agostina: Hoy en día lo que hicimos en el acto de entrega de diplomas está sirviendo para que otras personas vengan a hablar de sus propias experiencias y que se den cuenta que es algo sistemático, naturalizado por mucho tiempo  y que no vamos a permitir que pase nunca más.

-¿ Cuál fue su conflicto personal con la institución?

Ema:Nosotras preferimos no hacer de esto una cuestión personal. Más allá de conflictos puntuales que puede haber tenido cada una en el colegio, queremos dejar bien claro que nuestra denuncia trata de visibilizar una problemática constante, que es la violencia de género institucional que está super naturalizada en todos los colegios.

Lucía: Si bien hay caso particulares, nuestra denuncia es algo mas colectivo. Nuestro objetivo fue desde el momento cero, denunciar la violencia institucional, el clima de abuso de poder no solo avalado, si no incluso promovido dentro de y por la institución. Creemos que seria una hipocresía total, después de todo lo que expusimos y después de tantísimos años de sistematización, que las autoridades del colegio digan que ellos no sabían nada, que era la primera vez que se exponía algo asi.

Nur: En otro momento estaría de acuerdo con hablar de un conflicto personal, pero ya no, porque sé que todas las cosas que sufrí, las sufrieron también otres compañeres, no solo en el Nacional y en los años que fuimos, sino de muchísimos colegios y desde hace demasiado tiempo. No son casos aislados, ni excepciones o particularidades, es un sistema que avala y perpetúa la violencia.

Luna:  Lo que estamos haciendo no lo abordamos tomandolo como un conflicto personal. Nosotres denunciamos la violencia  institucional que sucede no solo en el Nacional, sino también en muchisimos establecimientos que siguen encubriendo abusos y machismos. Queremos que nuestro discurso sirva para que nadie tenga que seguir pasando por esas situaciones y callandolas.

Agostina: Hay gente que nos cuenta que les pasa en los trabajos, otros colegios, universidades. No queremos que quede en un caso específico si no la magnitud si no que tiene esto.

-¿Hay privilegio por género en algunas cuestiones se la escuela?

Ema:Hay privilegios por género en todas las cuestiones, no sólo de la escuela sino en la sociedad en general. Lo que claramente nos distingue en el ámbito educativo de nuestros compañeros varones cis-hétero es saber que desde el día uno ellos probablemente lleven una escolaridad muchísimo más amena, sin palos en la rueda, sin ser subestimados, minimizados o violentados por su género.

Lucía: Si bien no es algo explicito, escrito en una placa colgada en la pared, las mujeres y disidencias terminan transitando una escolaridad totalmente distinta a cualquier varon cis-hetero. Ellos tienen la posibilidad de caminar totalmente tranquilos y despreocupados. Nosotres caminamos por los pasillos de la institución con una alerta casi constante.

Nur: Sí, por ser mujer o cuerpo disidente, sos objeto de una violencia que los varones cis no. También está la culpa, por vestirte de cierta forma o estar en el lugar “equivocado” te volves culpable de las cosas que te hacen, ahora está cambiando, pero el varón cis nunca es el responsable. Y, por supuesto, que nuestras opiniones y vivencias son menospreciadas. Se crea una situación de desigualdad donde nosotres tenemos que cuidarnos y dejar de hacer cosas para no “sufrir las consecuencias”.

Luna: Siempre hubo privilegio de genero en el paso de la escolaridad. Las mujeres y disidencias siempre fuimos les mas afectades, reprimides por nuestra manera de vestir, siendo acosadas siempre por profesores o autoridades y encima sintiendo la presión de que si decias algo ibas a tener problemas, cosas que a los hombres cis varones no les pasaba. Si pasaba cualquier cosa siempre era culpa de la mujer. Un claro ejemplo es cuando no nos dejaban usar shorts en el colegio porque “era provocativo para los hombres”. Es una vergüenza que se siga enseñando a que nosotres nos tenemos que cuidar de la mirada de ellos en vez de enseñarles a que se nos tiene que respetar hagamos lo que hagamos y lo que tengamos puesto. A raiz de educarnos así los hombres varones cis también abusaban de nosotres, nos hacían pasar verguenza y todo llevandolo a que era culpa nuestra, total la institución lo avalaba porque tenían el mismo pensamiento.

Agostina: Los privilegios que imperan en el colegio son los mismos que imperan en la sociedad a ver hay una distinción claramente cultural entre hombres y mujeres. El rol de hombre y mujer. Donde ellos nunca van a verse afectados por los comentarios machistas, misóginos los cuales nosotras los tenemos todo el tiempo, día  a día; micro machismo que ellos no sólo no los reconocen si no que tampoco los sufren.

-Como egresadas ¿ Qué mensaje les quieren dejar  a las próximas generaciones del Nacional?

Ema:Creo que el mensaje más importante sería, que tomen nuestro reclamo, que este les empodere y les de fuerza para hacer frente a estas violencias. El primer paso es desnaturalizar el abuso de poder, hacerle frente y volverlo inaceptable.

Lucía: No se dejen pasar por encima. La educación es un proceso de construcción y deconstrucción mutua entre el alumnado y les profesores, como dijo una profesora recientemente, tiene que ser una experiencia transformativa, y esto va para los dos lados de la relación educativa (siempre desde el respeto, claro esta). La secundaria no es solo un lugar de paso, es un espacio en el cual uno se va formando no solo como sujeto intelectual, si no como persona, critica, política y social. El resultado de un proceso de formación en el cual el principal receptor de conocimento (el alumne) es violentado, no tiene forma de dar resultados optimos y realmente nutritivos.

Agostina: Nuestro reclamo para aquellas que siguen ahí porque nosotras ya terminamos y queremos que esto las empondere. Que estás cosas desagradable que le suceden no las tengan que naturalizar. Que está mal que ocurran. Que luchen para que exista un espacio con quién conversar sin sentirte sola.

-Si tuvieran que resumir en una frase o palabra lo que les pasó ¿qué dirían?

Ema: Diría que por el hecho de ser mujeres y disidencias (es decir, lo que la sociedad percibe como “débil” y busca invisivilizar) nos han limitado muchísimo en nuestros años de secundaria.

Lucía: Inicio de la deconstruccion.

Nur: Que no tengan miedo de hablar, ahora es necesario que lo hagan. Para empezar a reconocer como tal todas las situaciones de violencia muchas veces es necesario compartirlo con otre. A nosotres nos sirvió mucho poner en palabras lo que vivimos cotidianamente y también nos sentimos identificades en las experiencias que relatan nuestres compañeres.

Luna: Que ante cualquier cosa que les pase no se tienen que quedar calladas y tienen que luchar. Me pone muy contenta como de a poco va cambiando la forma de transitar el colegio. Desde ahora y para siempre nunca van a estar soles las mujeres y disidencias porque nos tenemos entre nosotres a causa de la sororidad. Antes se nos enseñaba a enfrentarnos entre sí, porque les convenía tenernos enfrentades, pero ahora somos muches y no vamos a dejar que esta sociedad patriarcal nos siga sobrepasando, entre todes nos vamos a ayudar seas de la generación que seas.

Luna: Como dijo Nur, inicio de la deconstrucción (que no es muy facil empezarla cuando arrancas de una base de una sociedad machista que te quiere “calladita y bonita”).

Agostina: “Empoderamiento”, la oleada feminista nos abrió los ojos, nos hizo darnos cuenta que no íbamos a naturalizar nunca más estas conductas ni tolerarlas y nos ayudó a organizarnos y llevar a cabo ésta actividad que fue gigante y liberadora para muchas personas, el grupo de mujeres  y disidentas.

-¿Cómo se transita la colegiatura como mujer o todes? ¿Cómo se trata la educación sexual integral y la Interrupción voluntaria del embarazo?

Ema: La educación sexual es casi metafórica. Hay un solo año en el que los contenidos se muestran en diapositivas, nos enseñan sobre el orgasmo masculino, que este lleva al embarazo, básicamente. Hacen una lista de las enfermedades que podemos contraer si no nos cuidamos y hasta ahí llega. No se genera un espacio de confianza, no se habla de consentimiento ni de placer, muchísimo menos de cuidados para parejas no heterosexuales. Está muy alejado de la realidad.

Lucía: La realidad es que la colegiatura como mujer o disidencia se vive en cierto punto constantemente alerta: une busca pasar el dia con la menor cantidad de situaciones de incomodidad posibles, llamando la atención lo menos posible para no ver expuesta a momentos que no por h o por b no puede evitar  y tampoco puede cambiar (o eso creíamos). Respecto a la educación sexual integral y/o la interrupción voluntaria del embarazo, cabe decir y aclarar que la educación sexual solo se imparte en 2do año y de manera muy poco abarcativa. Nunca hablamos de consentimiento y de placer, hablamos exclusivamente de partes biológicas que va a haber que exponer en un examen. No hablamos de género o sexo no heterosexual, hablamos siempre de lo hegemonico. Es por esto que pedimos una correcta implementación de la ESI, capacitación docente, actualización de la currícula a los tiempos que corren y la inclusión de bibliografía feminista.

Nur: Ni siquiera recuerdo haber escuchado hablar sobre aborto. Lo que recibimos como Educación Sexual son unos pocos encuentros durante un cuatrimestre donde más que nada se centran en hacer un catálogo de enfermedades sexuales y de métodos anticonceptivos. No se habla de cuidar, ser responsable o escuchar al cuerpo del otro, ni mucho menos con el propio. Me acuerdo que salía de esas clases asustada de contraer alguna ETS, más que con un bagaje de conocimiento para saber cómo manejar un encuentro sexual con otro.

Agostina: La educación sexual es paupérrima en el secundario. Fue un año en el cual se hablaban de las Enfermedades de  Transmisión Sexual, nos enseñaron cómo funcionaban las relaciones heterosexuales no hablaron de las demás, ni se mencionaban, no se hablaba de orgasmos femenino, lo único que se conoce es el masculino. No se habla de consentimiento, placer. Al final de nuestro discurso exigimos todo esto como parte de la Educación Sexual Integral, que se de en las escuelas.

-¿ Qué es lo que se vislumbra jurídicamente al respeto?

Ema: Por el momento decidimos como colectivo no hacer hincapié en los aspectos jurídicos de nuestro reclamo. Creemos que la fuerza está en el reclamo hacia la estructura social en la que somos sometides a estas violencias.

Nur: Como dice Ema, fuimos limitades para crecer a nivel personal, había que cumplir un rol, no solo era difícil salir de él sino que también podían haber consecuencias negativas por hacerlo.

Nur: Preferimos no centrarnos en los aspectos jurídicos de la cuestión. Estamos reconociendo que existe una violencia institucional hacia nosotres de manera masiva y ya mismo estamos notando cambios a raíz de esto, esto es lo más importante.

Agostina: Queríamos que alguien se hiciera cargo; la institución de que estas cosas eran una realidad.

-¿Hay marginación a sectores en la institución y cuál es la relación autoridades – estudiantes?

Ema: Como institución en sí, la marginación se da hacia les violentades, porque no se atienden los reclamos ni se proteje a quienes se encuentran en una situación desagradable o incómoda. La relación profesores – estudiantes no se puede generalizar fácilmente, porque les docentes son distintes en su trato con les estudiantes, pero podríamos decir que une docente que se preocupa e intenta acercarse en términos humanos a sus alumnes califica más como la excepción que como la regla.

Nur: Las mujeres y las disidencias, les invisibilizades de siempre. Nos damos cuenta que durante la cursada en la institución nuestro bienestar era secundario y por eso nuestros reclamos fueron invisibilizados, no era necesario resolver nuestro malestar.

La relación era variada, había autoridades “compinches” de alumnes y otras con las que nunca había un intercambio. Con les profesores era mayormente una relación muy distante, se daba un trato poco humano, esto cambió un poco cuando crecimos, dejamos de ver a algunes profesores solo como entes poseedores de conocimiento y se pudo lograr un ida y vuelta.

Luna: Lo único que se nos enseñó de educación sexual fue en segundo año y la verdad es que fue algo muy básico y pobre. Solamente se nos enseñaba sobre los órganos sexuales (claramente sin perspectiva de genero -si tenes pene sos hombre, si tenes vagina sos mujer), sobre las ets y como evitarlas con métodos anticonceptivos. En ningún momento se habló de consentimiento ni de placer, mucho menos sobre el aborto, solamente te decían que tenías que cuidarte para no quedarte embarazaba y no que hacer después si llegaba a pasar.

Agostina: No existe una protección para alguien que haya sufrido una mala experiencia, situación incómoda, no hay gente que te asista. Entonces era necesario que exista ese espacio a donde recurrir.

Para finalizar se tomaron dos fragmentos del discurso como los más implacables. Primero: “Año 2015. Tenemos quince o dieciséis años. Subimos las escaleras para llegar al aula y nos encontramos con este preceptor. Nos ofrece su servicio de masajes, evalúa junto a nuestros compañeros cuál es el mejor culo del año y les comenta ‘cómo se gar…’ a una de nuestras compañeras. También hay besos y manoseos que nos incomodan. Solo comentamos estos episodios entre nosotres en el baño durante el recreo”.  Segundo:”Suena el timbre otra vez, cambiamos de materia, tenemos matemática. Entra ‘este’ docente y saluda a algunas de nosotras con un beso, nos toca la cintura. A sus favoritas nos pide que seamos ‘sus secretarias’ o que le mandemos fotos de nuestras vacaciones por mail. A quienes no le agradamos nos denigra buscando complicidad con nuestros compañeros varones y haciendo comentarios sobre lo pronunciado de cierto escote: ¿Acaso no es evidente que nos vestimos de este modo para provocarlos?”.

 

 

 

 

 

 

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